
... por seguir conociendo a las personas ...
...Un lugar para darnos un respiro...
A mi, personalmente, me ha parecido una película muy buena. Os dejo que juzgueis vosotros mismos.
Hay veces que te pasas la vida mirando atrás. Te despides de una persona, y miras atrás para ver cómo se aleja. La contemplas mientras sonríes, exterior o interiormente. O la contemplas mientras te mueres de dolor y sufrimiento por dentro. Cuando esto último sucede, es porque hay un problema, y tú quieres una solución. Porque piensas que esa solución existe. Que es posible. Y mientras contemplas cómo esa persona se aleja de ti, piensas en que la próxima vez será diferente. Que no discutiréis. Que sólo habrá palabras de cariño, acompañadas por caricias de complicidad. Que serás feliz.
Y cada vez que miras atrás, piensas que, efectivamente, serás feliz. Pero esa felicidad nunca llega. A lo máximo que aspira es a seguir siendo un futuro de indicativo. Podría ser peor: podría ser un condicional perfecto, y que lamentaras constantemente lo que podría haber sido. Tú aún no lo sabes, pero con el tiempo terminarás lamentándolo.
Y mientras tu persona se aleja, a ti se te encoge el estómago, el corazón e incluso la vejiga. Y piensas que en el futuro será diferente. Y mientras tú fantaseas con el futuro, el tiempo presente aleja a esa persona más de ti, un paso detrás de otro. Sólo que no te das cuenta de que, con esos pasos, la persona no se aleja cada vez más por la calle. Se aleja cada vez más de vuestra relación. Pero es demasiado pronto, y tú aún no te das cuenta.
Y pasa el tiempo… Ya has visto alejarse una y otra vez a tu persona, siempre volviendo la vista atrás, siempre pensando en el futuro… y te das cuenta de que llevas demasiado tiempo pensando en ser feliz en el futuro en vez de ocuparte de ser feliz en el presente. Pero has puesto tantos pensamientos en esa persona, has puesto tantas ilusiones en ella, has mirado tantas veces atrás… que eres incapaz de asumir que has derrochado todo ese tiempo, por lo que sigues dispuesto a derrochar otro tanto. Y, entre tanto, la persona se aleja por la acera mientras tú la observas con el estómago y el corazón encogidos, y tal vez la vejiga.
Y vuelve a pasar otro tanto tiempo, y sigues con los mismos objetivos. Tienes los mismos objetivos, pero no tienes la ilusión, ni la fuerza, ni las ganas de antaño. Luchas porque necesitas agarrarte a un clavo ardiendo, pero en realidad casi has perdido la esperanza. Estás sumamente cansado, superlativamente harto e injustamente vacío. Pero piensas que, después de todo, serás feliz. Porque todo lo que has estado sufriendo, todo lo que sufres, tiene que servir para algo. Ese es tu clavo ardiendo.
Y tiempo después ya has perdido la fe, y la esperanza baila en el límite entre la existencia y la no existencia. Has adoptado una actitud pasiva. Tienes claro que tú ya no puedes hacer nada más, porque lo has hecho todo. Has quemado todos los cartuchos. Has agotado todos tus recursos. Y lo único que crees que puede hacer que seáis felices es que esa persona cambie de actitud. Y has sufrido tanto y estás tan agotado de luchar que no sabes si prefieres que cambie o que no. Ya casi te da igual.
Y un día la persona inicia un mínimo acercamiento, y vuelves a poner todas las ganas y la ilusión… casi como al principio. Pero el espejismo es efímero, y al poco tiempo te encuentras tan desesperanzado como siempre. Y con el tiempo acabas llegando a la conclusión de que esa persona no merece tu tiempo ni tus atenciones, ya que no ha sabido corresponderlas. Ya que ni una sola de las veces ha mirado atrás. Pero te queda el resquemor de que es lo mejor que has conocido, y tú, siempre pensando en el futuro, te niegas a rechazar la posibilidad de una efímera felicidad. Pero cada vez estás más cerca.
Y un tiempo después, con la esperanza colgando de una soga, tu corazón en una mano, el estómago en la otra, la vejiga incapaz de contener la presión y las lágrimas huyendo del lagrimal, te das cuenta de que aunque haya sido lo mejor que has conocido, eso no niega que pueda existir otra persona mejor. Otra persona que te haga más feliz. Una felicidad más duradera y menos hipotética. Ya no quedan esperanzas para esa persona, y no es justo negarle a tu felicidad el depositarlas en otra. Primero te lamentas por lo que no ha sido. Y luego decides cerrar la puerta.
Y después de un tiempo, lo haces: depositas tus ilusiones en una nueva persona que te aporta tanto como la antigua. Cuidas que no se propicie una situación como las vividas con la persona anterior. Procuras que no haya errores. Cada vez que os veis todo está bien, el tiempo en compañía del otro vuela… y llega el momento de despediros. Un gesto de cariño, una sonrisa, y partís en direcciones opuestas.
Y cometes un error. Miras atrás.
Clarissa y Sally
Además me gustan los giros enrevesados que da la serie, quizá algo "subrrealistas", pero posibles. No demasiado descabellados. Sin embargo, en el segundo capítulo creo q quieren resolver con demasiada prisa los acontecimientos, casi los precipitan de manera atropellada. Casi pensaba que ya era el final, y eso me desanimó un poco, hasta que me he enterado de que tiene tres capítulos, con lo cual me falta uno.
Destacar la complicidad de las actrices. Pero descatar el papel de Elaine Cassidy (me sonaba de la película "Los otros" que hace de muda...), que con una mirada puede transmitir sentimientos tan dispares e irreconciliables como el amor y el odio.
Película de sesión de tarde en el sofá, entretenida, inesperada en algunos momentos, y sugerente en otros. Recomendada queda.
"La mentira de una niña tiene consecuencias devastadoras en esta osada adaptación de la famosa obra de Lillian Hellman. Este hito cinematográfico, que protagonizan Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, con James Garner, Miriam Hopkins y Fay Bainter como coprotagonistas, es uno de los dramas más elaborados de la historia del cine.
Karen (Hepburn) y Martha (MacLaine) son las directoras de una exclusiva escuela para niñas. Una alumna maliciosa y vengativa, despechada por un castigo que ha recibido, oye por casualidad un comentario y lo utiliza, distorsionándolo, para acusar a sus profesoras de una conducta reprobable. Los escandalosos rumores se extienden velozmente por la comunidad escolar, con repercusiones inmediatas, devastadoras y trágicas."
Esta es la sinopsis de una de las películas de temática homosexual que más me han emocionado. Para mi, sin lugar a dudas, refleja una realidad existente, trata la situación auténtica que se pudo vivir en aquella época, en aquel lugar, con aquellas personas... Para mi, la homosexualidad femenina aquí está tratada con maestría (aunque hay ciertos momentos van acorde con la época).
Estupenda la interpretación de las protagonistas, Audrey Hepburn por un lado con su toque de cordura y serenidad que transmite con su dulzura, y por otro, la interpretación de Shirley MacLaine es admirable, logra transmitirte a la vez el amor que siente por Karen y su propio rechazo con una sola mirada.
Destacables los planos que recogen las miradas y gestos de varias personas (no sé si recibirán un nombre específico dentro del mundo del celuloide), me encantaron. Y el blanco y negro permite apreciar tantos detalles....cada vez me enamoro más de este tipo de películas. La trama implecable, y como, sin apenas "recursos" dos damas de la pantalla llenan todo el escenario.
RECOMENDADÍSIMA
Aún no he tenido oportunidad de verla, pero tiene buena pinta. Además el cine español está muy poco valorado hoy día por sus compatriotas, y creo que deberíamos cuidarlo. porque, para mí, el cine español, es de los mejores que he visto.